Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2021

Sanciones contraindicadas

  Inicio estas líneas con una información que puede ilustrar la reflexión sobre las sanciones económicas, como medidas inútiles y contraindicadas para superar crisis políticas. Una de las patologías asociadas al estrés físico y emocional es la rectificación cervical, que consiste en una pérdida de la curvatura fisiológica de las vértebras del cuello, lo que produce intensos dolores de cabeza, adormecimiento y hormigueo en los brazos, mareos, vértigo, alteraciones de sueño, alteraciones oculares y sensación de zumbido en los oídos. Un auténtico infierno. Sometidas a semejante flagelo, las personas suelen recurrir a un placebo contraindicado: el uso del collarín para aliviar el dolor que, al mismo tiempo, va debilitando los músculos del cuello en lugar de ejercitarlos, fortalecerlos, corregir posturas y reeducarlos para que protejan y mantengan la curvatura normal de la cervical. Debilitando los músculos no se endereza nada, mucho menos se protegen las vértebras. Esta patología permite i

Reforma líquida y tóxica

Reseñaba el diario El Tiempo de Bogotá que el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), a cargo de llevar adelante el proceso de privatizaciones durante el segundo mandato de Rafael Caldera, completó la privatización de la CANTV iniciada en 1991, cuando el 40% de sus acciones pasaron a manos del consorcio internacional VenWorld, quedando los trabajadores con el 11% y el estado conservó el 49% restantes. La compañía telefónica de Venezuela había sido uno de los primeros ensayos de privatizaciones de empresas estatales del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez; no obstante, tardó cinco años en completarse hasta que las acciones del estado fueron transferidas al consorcio ganador, conformado por las empresas GTE (51%), Electricidad de Caracas (16%), Telefónica de España (16%), Banco Mercantil (12%) y AT&T (5%), con una oferta de 4.712 millones de dólares por el 40 por ciento de las acciones, “con lo cual Venezuela obtuvo una ganancia del 120 por ciento con respecto al precio base est

Habilitar conciencias

     Hace 25 años los venezolanos recibimos por segunda vez al Papa Juan Pablo II. El viaje apostólico a América comprendía a Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Venezuela. Se agolpan recuerdos de unos días entrañables que, aún siendo muy joven, recuerdo con plena nitidez.    El sábado 10 de febrero de 1996, en el entonces majestuoso teatro Teresa Carreño, el Santo Padre celebró un encuentro con responsables de la vida social, cultural, política y económica de la nación. Desglosar su discurso hoy resuena como aldabonazos a la conciencia de quienes fueron interpelados en ese momento para cumplir con tareas urgentes que sin duda constituían una obligación nacional: “De vosotros depende, en gran parte, la tarea de la   construcción de una Venezuela cada vez mejor   que, recogiendo lo más precioso del pasado,   camine hacia el progreso y el bienestar integral de todos y cada uno de los miembros de la comunidad nacional”. La iglesia venezolana avizoraba signos ingentes de descomposición soc

Profundo Clamor

“Paseaba por un sendero con dos amigos; el sol se puso. De repente, el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio: sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad. Mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad. Sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza”. Así describía el pintor noruego, Edvard Munch, la vivencia que inspiró su famosa obra “El Grito”. La angustia, ansiedad, desesperación quedaron inmortalizados en ese rostro tan difundido que hoy figura hasta en forma de emoticón de WhatsApp. La angustia. El grito. La oscuridad. De la psicología existencial y de la terapia del sentido (logoterapia) nos viene una interesante explicación del origen de la angustia, atribuida a Ruitenbeek (1972): “Si una persona posee un fuerte sentido de su identidad, de la permanencia de las cosas y de una individualidad integral, puede sentirse segura. Por el contrario, tan pronto experimente el no