#LenguajeYPoder El debate sobre las finanzas públicas venezolanas suele concentrarse en los ingresos petroleros. Aunque las cifras oficiales siguen siendo poco transparentes, existe una idea aproximada de su magnitud y de su destino. En medio de una profunda crisis social, es razonable suponer que una parte significativa de esos recursos se orienta a cubrir lo que el gobierno denomina “deuda social”. Pero la verdadera discusión hoy no está allí, sino en los ingresos no petroleros. Cada vez más, el Estado venezolano depende de la recaudación tributaria interna. El peso de los impuestos, tasas y contribuciones se ha convertido en el eje de las finanzas públicas. En ese contexto, la actuación del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) no solo ha generado cuestionamientos desde el punto de vista del derecho tributario, sino también —y sobre todo— en la forma en que se ejercen las fiscalizaciones. Las multas desproporcionadas por incumplimientos meram...
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé