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Mostrando las entradas con la etiqueta políticos

Habilitar conciencias

     Hace 25 años los venezolanos recibimos por segunda vez al Papa Juan Pablo II. El viaje apostólico a América comprendía a Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Venezuela. Se agolpan recuerdos de unos días entrañables que, aún siendo muy joven, recuerdo con plena nitidez.    El sábado 10 de febrero de 1996, en el entonces majestuoso teatro Teresa Carreño, el Santo Padre celebró un encuentro con responsables de la vida social, cultural, política y económica de la nación. Desglosar su discurso hoy resuena como aldabonazos a la conciencia de quienes fueron interpelados en ese momento para cumplir con tareas urgentes que sin duda constituían una obligación nacional: “De vosotros depende, en gran parte, la tarea de la   construcción de una Venezuela cada vez mejor   que, recogiendo lo más precioso del pasado,   camine hacia el progreso y el bienestar integral de todos y cada uno de los miembros de la comunidad nacional”. La iglesia venezolana avizorab...

Falsa oposición

“La unión entre los pueblos no la forman hoy día la comunidad de la lengua, de la religión y de las tradiciones, sino que surge de la comunidad de las almas en un ideal de progreso, de libertad y de simpatía recíprocas”. Con esta cita, el filósofo uruguayo Carlos Vaz Ferreira desnudaba la grosera falacia de las falsas oposiciones; esas contradicciones creadas para generar falsos dilemas entre situaciones o realidades que son complementarias.    La forma más frecuente de promover oposiciones ficticias, en el discurso político, es una retahíla de condenas y falaces contraposiciones, aparentemente irreconciliables, que van generando una especie de ethos o ambiente de exclusión “que no es en manera alguna puramente teórico, sino que se traducirá en efectos prácticos de gran trascendencia” advierte Vaz Ferreira. Así, de lo complementario se pasa a lo contradictorio, y de éste al lenguaje excluyente. Para colmo de males, de esas contradicciones y exclusiones creadas maliciosamente ...

POLÍTICA Y REDENCIÓN

Quisiera hacer dos consideraciones muy breves a propósito del binomio que encabeza este artículo. Hay un documento del Concilio Vaticano II llamado la “Dei Verbum”. En él se afirma que la redención del género humano se llevó a cabo mediante hechos y palabras intrínsecamente relacionados: cada uno de los hechos confirman y cumplen las palabras reveladas y, a su vez, las palabras confirman y esclarecen los hechos que hicieron posible la salvación de los hombres. Es una descripción que puede aplicarse perfectamente a la política, disciplina que consiste, esencialmente, en el ejercicio de acciones y discursos intrínsecamente relacionados. El político convoca a las mayorías para algo: sus palabras mueven a la acción y deben encarnar un proyecto específico. Si esto es así, entonces, la política participa, de alguna manera, en la misión redentora y liberadora de los pueblos. 

¿Por qué milito en un partido político?

Para no caer en romanticismos ni demagogias habría que dar una respuesta apegada a la definición, con el riesgo de resultar chocante a la que parece ser la mentalidad dominante contemporánea: Milito en un partido político porque aspiro al poder público. De hecho, la definición de Giovanni Sartori es precisa al respecto: un partido es “cualquier grupo político que se presenta a elecciones y que puede colocar mediante ellas a sus candidatos en puestos públicos”.   

¿Quién salvará el circo?

lunes 13 de octubre de 2014   12:00 AM El siguiente relato es del filósofo existencialista Soren Kierkegaard: Érase una vez un circo, en Dinamarca, que se incendió. El director mandó al payaso, que ya estaba listo para la función, al pueblo cercano en busca de ayuda ante el peligro inminente de que las llamas alcanzasen la ciudad, a través de los campos secos ya cosechados. El payaso corrió a la aldea y pidió ayuda a los habitantes, pero éstos interpretaron su súplica como un excelente truco publicitario para atraer público al espectáculo. Y lo aplaudían, y se reían de él. Mientras más se lamentaba el payaso, e insistía en que no era una simulación sino algo muy serio, los ciudadanos lloraban de la risa al ver cómo interpretaba su papel de maravilla. Hasta que el incendio llegó a aquel pueblo, y ya era demasiado tarde para cualquier ayuda.

Ni a la derecha ni a la izquierda

viernes 19 de septiembre de 2014   12:00 AM Uno de los episodios más importantes que conocemos de la fascinante historia del pueblo hebreo, es que pasaron cuarenta años perdidos en la zona desértica de la península del Sinaí, luego de haber sido liberados de la esclavitud de los egipcios. Cuarenta años anduvieron errantes buscando la Tierra Prometida que habían abandonado en momentos de penuria. El guía espiritual y máxima autoridad de esta etapa de la historia de Israel fue Moisés, que apenas pudo vislumbrar el territorio concedido a su pueblo, ya que falleció poco antes de pisar Canaán. Su sucesor, Josué, recibió una importante advertencia cuando le fue confiado el mando sobre el Pueblo Elegido: "Sé valiente y firme: tú vas a poner a este pueblo en posesión del país que yo les daré, porque así lo juré a sus padres. Basta que seas fuerte y valiente para obrar en todo según la Ley que te dio Moisés. No te apartes de ella,  ni a la derecha ni a la izquierda , y así ...