Repaso las declaraciones recientes de la diputada Dinorah Figuera acerca de la necesidad de discutir sobre la ley de matrimonio igualitario, y me surgen una serie de interrogantes al respecto. En primer lugar, la realidad contexto-país. La diputada dice que esta discusión une a los venezolanos, pero basta ver los comentarios a sus declaraciones para darse cuenta de que no es así. Hay un sin fin de argumentos para ir en contra de la aprobación de esa ley; uno de ellos, muy básico, es la falta de investigación sociológica, jurídica, asistencial y educativa, en materia de orientación sexual.
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé