La justicia y la judicialización son conceptos que, aunque relacionados, tienen alcances profundamente distintos. Cuando clamamos por justicia en un sistema político, muchas veces nos referimos, en realidad, a una de sus expresiones más visibles: que los corruptos, los asesinos y los violadores de derechos humanos paguen por sus actos. Esto, sin duda, es necesario. Pero pertenece al ámbito de lo judicial: a procesos que competen al poder judicial y, en algunos casos, a instancias internacionales. Sin embargo, el concepto de justicia va mucho más allá. En política, la justicia implica la construcción de un sistema completo que garantice el cumplimiento de principios fundamentales: igualdad ante la ley, alternabilidad en el poder, legalidad, y más allá, un sistema económico justo. No se trata solo de castigar a quienes han cometido injusticias, sino de construir un entorno donde todos sean realmente iguales ante la ley y puedan desarrollarse en libertad. Venezuela necesita recuperar prec...
Viví recientemente mi primera experiencia de Pesaj, la cena pascual judía. No fue solo un encuentro cultural o religioso: fue una ventana viva hacia una escena que ha marcado la historia de la humanidad. Por primera vez, comprendí con mayor claridad lo que ocurrió aquella noche en la que Jesucristo se sentó a la mesa con sus discípulos antes de su pasión. El pueblo judío lleva más de tres mil años celebrando Pesaj, la conmemoración de la liberación de Egipto narrada en el libro del Éxodo. Es una cena profundamente simbólica: cada alimento cuenta una historia, cada gesto recuerda la esclavitud y la libertad. Entre esos elementos está el matzá, el pan ácimo, sin levadura, que evoca la prisa con la que los hebreos salieron de Egipto, sin tiempo para que el pan fermentara. Esa misma cena, con sus oraciones, bendiciones y símbolos, fue celebrada también por Jesús. No improvisó un rito nuevo: asumió una tradición milenaria; pero en el corazón de esa tradición introdujo algo radicalmente nu...