Nu evamente, el alto mando político de la revolución apuesta al magnicidio como cortina de humo para evadir las rectificaciones necesarias en estas horas tan oscuras y problemáticas para el país. Se trata de una típica estrategia cubana, como lo revelaba entre líneas el mismo Jorge Rodríguez, cuando afirmaba que Fidel Castro había develado 600 supuestos intentos de magnicidios en sus años de gobierno.
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé