Para mí, en política es mucho más importante la distinción de profesional que la ideológica. Se puede ser de izquierdas o de derechas sin ejercer la política con profesionalismo, y también se puede discrepar profundamente en ideas y, aun así, actuar con rigor, responsabilidad y sentido de Estado. La vocación política no debería medirse solo por convicciones, sino por la capacidad de convertirlas en decisiones que produzcan resultados reales, sostenibles y beneficiosos para la sociedad. Dos pensadores explicaron con especial claridad en qué consiste esta profesión. El primero fue Max Weber, quien en su célebre ensayo La política como vocación distinguió entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad. La primera se refiere a actuar guiado por principios absolutos, sin considerar necesariamente las consecuencias. La segunda, en cambio, obliga al político a hacerse cargo de los efectos reales de sus decisiones, incluso cuando estas implican costos o contradicciones. Pa...
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé