Hace 25 años los venezolanos recibimos por segunda vez al Papa Juan Pablo II. El viaje apostólico a América comprendía a Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Venezuela. Se agolpan recuerdos de unos días entrañables que, aún siendo muy joven, recuerdo con plena nitidez. El sábado 10 de febrero de 1996, en el entonces majestuoso teatro Teresa Carreño, el Santo Padre celebró un encuentro con responsables de la vida social, cultural, política y económica de la nación. Desglosar su discurso hoy resuena como aldabonazos a la conciencia de quienes fueron interpelados en ese momento para cumplir con tareas urgentes que sin duda constituían una obligación nacional: “De vosotros depende, en gran parte, la tarea de la construcción de una Venezuela cada vez mejor que, recogiendo lo más precioso del pasado, camine hacia el progreso y el bienestar integral de todos y cada uno de los miembros de la comunidad nacional”. La iglesia venezolana avizorab...
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé