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Mostrando las entradas con la etiqueta humildad

De infiernos y paraísos

Después de Cristo, la teología emplea el lenguaje filosófico y no viceversa. Lo contrario sería, a primera vista, ejercicio de ingenuidad o superstición. Sin embargo, la filosofía moderna parece no tener otra finalidad que remplazar a la teología. Sepultaron a la metafísica y hoy carecen de asideros conceptuales sólidos. Comenzaron por divinizar a la razón e instauraron el primer monoteísmo antropomórfico. De ahí a aquí, filósofos pretenden socavar la teología siguiendo el método ilustrado. Las consecuencias las vemos marcadas en conductas y discursos políticos. 

Con el temple del bambú

De la sabiduría oriental nos llega este proverbio: “Sé fuerte y flexible como el bambú que se dobla pero no se parte”. El roble, que se caracteriza por su gran robustez y firmeza, no es capaz de resistir los embates de una fuerte tempestad, sino el bambú que, por su gran flexibilidad puede doblarse sin partirse y mucho menos arrancarse de raíz. De nada sirve ser duro y estático si tarde o temprano nos quebramos o desarraigamos. Pasada la tormenta, sólo queda en pie el bambú delgado y liviano que, vacío de sí mismo, mantuvo firmes sus raíces a pesar de la tormenta.

El amor más puro

Dicen que los jesuitas tienen un aforismo que reza así: "Si quieres conocer a alguien, dale poder". A juzgar por el comportamiento y la exigencia personal con la que el Papa Francisco ejerce su ministerio, como cabeza de una de las instituciones más fuertes del Mundo, parece que bien prevenido estaba de las posibles contaminaciones del poder constituido, y por eso ahora le vemos actuar con una coherencia a prueba de balas, sin importar el qué dirán, sin miedo a cambiar aquellas cosas que, aun estando previstas para facilitar el ejercicio de la autoridad, no van de acuerdo con su estilo de vida, y por eso las descarta con toda sencillez.