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Falsa oposición

“La unión entre los pueblos no la forman hoy día la comunidad de la lengua, de la religión y de las tradiciones, sino que surge de la comunidad de las almas en un ideal de progreso, de libertad y de simpatía recíprocas”. Con esta cita, el filósofo uruguayo Carlos Vaz Ferreira desnudaba la grosera falacia de las falsas oposiciones; esas contradicciones creadas para generar falsos dilemas entre situaciones o realidades que son complementarias.    La forma más frecuente de promover oposiciones ficticias, en el discurso político, es una retahíla de condenas y falaces contraposiciones, aparentemente irreconciliables, que van generando una especie de ethos o ambiente de exclusión “que no es en manera alguna puramente teórico, sino que se traducirá en efectos prácticos de gran trascendencia” advierte Vaz Ferreira. Así, de lo complementario se pasa a lo contradictorio, y de éste al lenguaje excluyente. Para colmo de males, de esas contradicciones y exclusiones creadas maliciosamente ...

El plano vertical

El rey cuya sabiduría ha quedado inmortalizada nada más y nada menos que en el libro de libros, la Biblia judeo-cristiana, es el rey Salomón. Uno de los episodios más elocuentes es aquel de las dos prostitutas que reclamaban la maternidad de un recién nacido. Ambas habían dado a luz, pero uno de los niños había fallecido y por eso cada una sostenía ser la madre del sobreviviente. Dijo Salomón: “Traedme la espada". Le llevaron una espada y ordenó: “Partid en dos al niño vivo y dadle una mitad a una, y la otra mitad a la otra”. Entonces la madre del niño vivo, profundamente angustiada por su hijo, suplicó al rey: “Majestad, dadle a ella el niño vivo. ¡No lo matéis!” La otra, en cambio, decía: “¡Ni para ti ni para mi! ¡Que lo partan!” Entonces el rey sentenció: “Dadle a aquella mujer el niño vivo y no lo matéis, porque ésa es su madre”. La sabiduría salomónica no es producto de una aguda inteligencia ni de la educación esmerada del príncipe en las habilidades del buen gobierno. ...

Viraje peligroso

El milagro económico tuvo manos bien visibles que modelaron, ajustaron y adaptaron el laissez-faire capitalista a la dramática situación económica y social de Alemania. Ludwig Erhard y Konrad Adenauer fueron figuras claves para la implementación de un modelo socioeconómico conocido como economía social de mercado, cuyo propósito Erhard lo resumía en el sueño “quiero probar mis propias fuerzas, quiero hacerme cargo yo mismo de los riesgos que enfrento en mi vida, quiero ser responsable de mi destino. Te encargo a ti, Estado, crear las condiciones para que pueda hacerlo”. Deseo que armonizaba las aspiraciones de libertad e iniciativa individuales, con la ineludible necesidad de hacerlo en sociedad, en un lugar determinado, con unas leyes específicas, bajo las garantías de orden, seguridad y protección que ofrece el estado. Si no fuera por las realidades fronterizas, quizás las zonas más activas, vivas y latentes de nuestro mundo, hablar de estado-nación sería algo tan abstracto como hab...

Ganar confianza

El 10 de agosto de 1946, un presidente italiano, Alcide de Gasperi, se presentó a la Conferencia de Paz celebrada en París, luego de que su país fue considerado por las grandes potencias mundiales un ex-enemigo por haber sido cómplice del nazismo bajo el régimen del fascismo. Para De Gasperi, antifascista radical, constituía un auténtico oprobio ser tachado de fascista. No obstante se presenta ante esa asamblea mundial sin ánimo revanchista ni espíritu victimista, sino como doliente de una nación arruinada y condenada al castigo por haber perdido la guerra:  “Tomo la palabra -dijo De Gasperi- en esta asamblea mundial sintiendo que todo, excepto vuestra personal cortesía, está en contra de mi; sobre todo por esta condición de ex-enemigo que me hace ser el imputado que ha venido aquí luego de que los más influyentes de ustedes hayan formulado sus conclusiones en una larga y fatigosa elaboración”. De Gasperi tiene la enorme tarea de ganarse nuevamente la confianza de la comunidad inte...

El amor que se nos manda

Respuesta a Fernando Mires En estos días de Navidad, el profesor Mires nos regaló una importante reflexión sobre el exigente precepto del amor al prójimo, mediante un ejercicio de deconstrucción filosófica interesante. Efectivamente, la cuestión se plantea en términos existenciales, definitorios de la conducta y de la moral: ¿Qué es y para qué ser buenos? ¿Cuál es el objeto último de la voluntad? ¿Para qué es la libertad? En el precepto del amor se resume toda la novedad neotestamentaria. Después de sucesivas entregas y revelaciones de importantes mandamientos, como las tablas de la ley entregadas a Moisés en el Sinaí, Jesús trae la última y más definitiva de las leyes: “No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley” (Mateo 5, 17). Es decir, Él mismo asegura el carácter perenne y definitivo de la ley del amor, aunque pasen ...

Cuento de Navidad

  PRIMER ADVIENTO: ACERCAMIENTO   Jesús habló con sus padres muchas veces vía Zoom. Había retomado el trabajo como mesonero. Aunque su condición asmática le hacía más vulnerable frente a la COVID-19, le ilusionaba trabajar horas extras para enviarle remesa doble a su familia. El estribillo de la canción es así: Din din din se conectó Jesús   Din din din los esposos van conectándose Ya pasaron los 40 minutos Es hora de partir. Zoom es la App del año. Acortó las distancias. SEGUNDO ADVIENTO: AMOR Jesús se agrava. Le agarró la pandemia. Sus padres, desesperados, no pudieron viajar. Había posibilidades de irse por Estambul, pero nadie les pudo ayudar económicamente. Además, no existe posada alguna en terapia intensiva. Jesús está aislado. En el Ospedale San Raffaele de Milán trabaja un enfermero llamado José, que también es venezolano. Habló con los padres de Jesús y los llenó de tranquilidad. José hizo turnos extras para acompañar al joven en su agonía. A Jesús no le faltó n...

Bovarismo criollo

A Jules de Gaultier le debemos el hallazgo de ese curioso mal que aqueja a los personajes de Flaubert, inmortalizado en Emma Bovary. Se trata de la tendencia a concebirse distinto de como se es. “Todo hombre, en el fondo, es un bovarista” decía Antonio Caso. Ninguno de nosotros es libre de espejismos, máxime en un mundo donde un App o un laboratorio de tuits, construye, crea y convierte la ficción en información -síntesis apretada del fenómeno de la posverdad-. Basta que una idea o fantasía se asome en la conciencia para que los individuos tiendan a volverla realidad: “Nos vamos sacrificando a nuestra mentira”, sentenciaba precipitadamente el filósofo mexicano.   Así las cosas, el impulso bovarista o inclinación a pensarnos diverso de como somos en realidad, constituye la fábrica por excelencia de idealismos, utopías o ideologías autorreferenciales. Basta que el individuo que pretenda encarnar su falsa idea de sí sea un líder carismático para que aquello cunda por doquier, apoyánd...