La justicia y la judicialización son conceptos que, aunque relacionados, tienen alcances profundamente distintos. Cuando clamamos por justicia en un sistema político, muchas veces nos referimos, en realidad, a una de sus expresiones más visibles: que los corruptos, los asesinos y los violadores de derechos humanos paguen por sus actos. Esto, sin duda, es necesario. Pero pertenece al ámbito de lo judicial: a procesos que competen al poder judicial y, en algunos casos, a instancias internacionales. Sin embargo, el concepto de justicia va mucho más allá. En política, la justicia implica la construcción de un sistema completo que garantice el cumplimiento de principios fundamentales: igualdad ante la ley, alternabilidad en el poder, legalidad, y más allá, un sistema económico justo. No se trata solo de castigar a quienes han cometido injusticias, sino de construir un entorno donde todos sean realmente iguales ante la ley y puedan desarrollarse en libertad. Venezuela necesita recuperar prec...
¡Acompáñame a recorrer nuestro tiempo con sentido crítico y positivo! Mercedes Malavé